jueves, 4 de julio de 2013

ELABORACION DE UN INSECTICIDA A BASE DE COLILLAS DE CIGARRILLO


INSECTICIDA CASERO DE NICOTINA.
DEFINICION.
“Un insecticida es un compuesto químico utilizado para matar insectos, mediante la inhibición de enzimas vitales. El origen etimológico de la palabra insecticida deriva del latín y significa literalmente matar insectos. Es un tipo de biocida. Los insecticidas tienen importancia para el control de plagas de insectos en la apicultura o para eliminar todos aquellos que afectan la salud humana y animal.”
Para la fabricación de un insecticida casero a base de nicotina se emplea un método relativamente sencillo, para la realización se puede disponer  de agua o alcohol, es preferible utilizar  alcohol debido a las siguientes razones:
1.    El agua (lo mismo que la luz, el calor y el aire) destruyen rápidamente la nicotina, degradándola, y dejándola sin efectividad.
2.    El alcohol es un secuestrante de la nicotina. El alcohol arranca la nicotina del tabaco con mucha mayor efectividad que el agua.
Además, el tabaco no tiene porqué ser "nuevo". Valen las colillas. Si de reciclar se trata.
 
IMPLEMENTOS NECESARIOS.
 
·         Recolectar colillas. Son mejores las que aun tienen tabaco sin quemar. Debe ser colillas recientes. Si es rubio, mejor.
·         Disponer de un tarro de aprox. 250 cc -un cuarto de litro.


PASOS PARA LA FABRICACION.
1. Quitarle a las colillas la brasa apagada. Imprimirle a las colillas un movimiento circular para que las hebras de tabaco caigan al tarro. Descartar el papel y el filtro. Sólo queremos tabaco sin quemar. Continuar  echando tabaco hasta casi llenar el tarro. No prensar.
 
2. Verter en el tarro el alcohol hasta cubrir el tabaco. Las hebras de tabaco dejan mucho espacio vacío entre ellas, así que cabe más alcohol del que en principio parece. Cerrar el tarro con tapa hermética, agitar un poco y dejar reposar de 12 a 24 horas en un sitio SIN LUZ y fuera del alcance de niños. Si lo dejamos más de 24 horas no pasa nada. La nicotina no se degrada en alcohol. Esta es una ventaja de no usar agua.
 
3. Pasado ese tiempo, pasar el contenido del tarro por un colador y recolectar el alcohol que estará bastante teñido y muy oscuro. Tirar las hebras de tabaco. A partir de este momento, cuidadito con ese alcohol. Debe tratarse como un insecticida, pues es bastante tóxico. No es nicotina pura, pues está diluida en alcohol, pero aún así es muy tóxico.
 
4. Verter ese alcohol conteniendo la nicotina en  tres litros de agua. Como ahora la nicotina está diluida en agua, hay que gastarla inmediatamente. Se recuerda que el agua tarda sólo unas pocas horas en degradar la nicotina.
 
5. Fumigar como de costumbre.

miércoles, 3 de julio de 2013

INTEGRANTES







1.- DATOS INFORMATIVOS
 Integrantes:          Acurio Xavier
                                      Mazaquiza Jessenia
                                       Rojas Santiago
 

Correo:                 http://www.facebook.com/xavico.acurio
                                http://www.facebook.com/santiago.rojask
                                 https://www.facebook.com/elizabeth.chicaiza.927?fref=ts
 
 

Curso:                 Primero de Control 


Paralelo:            "A"

CONTAMINACIÓN POR COLILLAS DE CIGARRILLO




Según un informe realizado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), en España se consume alrededor de 89 millones de cigarrillos por día, esto indica que anualmente se desechan 32.455 millones de filtros lo que supone para el medio ambiente una gran cantidad de agentes tóxicos que se dispersan en la atmósfera y en el suelo. Muchos millones de colillas de cigarrillos van a parar a la acera y al suelo cada año; y, como no son biodegradables, se acumulan ocasionando un alto riesgo para la fauna y convirtiéndose en un elemento importante de la contaminación del suelo. Un estudio que se realizó en la Universidad Politécnica de Cataluña, recogió datos asombrosos y aterradores acerca del aumento de la toxicidad en el suelo a causa de las colillas de los cigarrillos. De hecho, en la conclusión de dicho estudio se afirma que el número de colillas arrojados al suelo ha aumentado considerablemente desde que entró en vigor la ‘Ley antitabaco’. Ahora es mucho más común que las personas fumen tabaco en espacios abiertos, arrojando posteriormente las colillas en los lugares públicos. Antes fumaban en sus oficinas y posiblemente las colillas iban a parar al suelo.[1]

Una investigación realizada en la Universidad Autónoma de México (UNAM) nos da a conocer un comportamiento interesante de gorriones y pinzones. El punto de partida de este estudio es el haber constatado que estas aves usaban colillas de cigarrillo en la confección de sus nidos. Se ha intentado dar respuesta a este comportamiento, aunque las hipótesis no son concluyentes. Según los investigadores, se podría pensar que las aves recogen las colillas para usarlas como aislante. El acetato de celulosa de que se compone el filtro sería idóneo para esto. Claro que también podrían recoger cualquier otro producto para este fin. Ahora bien, se constató que las aves que construían sus nidos con colillas tenían menos parásitos como ácaros o piojos. Se cuantificó la cantidad de colillas en los nidos, y cuantas más colillas, más desinsectados estaban los polluelos. Esto se debe a que, una vez consumido el cigarrillo, en el filtro queda la nicotina y otros componentes que hacen de repelentes. Si esta fuera la explicación a este comportamiento, no sería extraño en el mundo animal. De hecho, nosotros somos animales y hacemos uso de insecticidas.[2]

Ya sabemos que una sola colilla de cigarrillo contamina aproximadamente 8 litros de agua de mar según estudios desarrollados por Ocean Conservancy, y hasta 50 litros de agua potable. Las colillas de cigarrillo están hechas de acetato de celulosa, un derivado del petróleo, que NO es biodegradable, y dura aproximadamente 10 años en descomponerse. Durante esos años, libera de manera constante los tóxicos que contaminan el agua y el suelo donde se encuentren. En la Universidad de Longwood (Virginia, EEUU), se analizaron los efectos de los elementos liberados por las colillas sobre la pulga de agua, un crustáceo imprescindible para la cadena alimenticia de los ecosistemas de agua dulce; el resultado fue que bastan menos de 0,125 colillas por litro de agua para que las pulgas mueran en menos de 48 horas. El Dr. Tomas Novotny de la Universidad Estatal de San Diego, realiza un estudio cuyos resultados son alarmantes. Al exponer peces de agua salada y agua dulce a lixiviados con distintas colillas (colillas sin utilizar, colillas utilizadas sin tabaco, colillas utilizadas con tabaco), durante 96 horas, hasta la mitad de los peces llega a morir. En Costa Rica se fuman un estimado de 7 millones de cigarrillos por día. Según un conteo realizado en Australia, descubrieron las autoridades que un 65% de las colillas terminan en el suelo. Esto quiere decir, que tenemos la probabilidad de que unos 4.2 millones de colillas por día, lleguen a contaminar unos 32 millones de agua por día en nuestro país. Esto es solo parte del problema. Para producir 300 cigarrillos, se corta un árbol en alguna parte del mundo, según "Science, Tobacco&you". En Costa Rica, con base en los datos de consumo en el país del IAFA, contribuimos a la deforestación de unos 23,333 árboles por día. Esto no puede ser posible.[3]